miércoles, 15 de diciembre de 2010

El viaje comienza




A mi hijo Isaac


En mis diarias inspecciones rutinarias por la web encontre esta ilustración de un tal Daniel Lieske, cuando la vi me “impakto” (diria mi suegra), no tanto por el detalle y el realismo, sino por su contenido y significado. La guarde en mi maquina junto como mis favoritas, hoy volvi a verla con mas clama e hice un análisis de lo que para mi representa la escena. Entré a la pagina del autor y confirmé algunos detalles.

Quiero leerles esta imagen como si fuese un texto. Ya me diran ustedes lo que encuentran y lo que representa para ustedes. Observenla detenidamente, ningun objeto esta de a gratis (denle click para agrandarla).


“El viaje comienza sobre un ático viejo y polvoriento. Un niño reveló un paso a otro mundo y preparó su mochila. El momento está allí”. Daniel Lieske.


Lieske quizo pintar un cuadro sobre la naturaleza de los viajes, quizo mostrar que siempre hay que olvidar algo si queremos alcanzar un objetivo distante.


Del lado izquierdo del cuadro estan las pertenecias del niño:

Primeramente su casa al fondo de donde sale, bajo el ático, una luz caliente, su mamá tendio ropa y en algún momento lo llamará a cenar, en la ventana la noche ya esta estrellada. Esta también su gato, su mascota, su complice, dicen que es un animal que ha tenido una convivencia cercana al hombre desde hace mas de 9.500 años, y si le sumamos el dibujo–retrato que esta pinchado en la caja nos dice que es muy estrecha su convivencia con el niño. Lo que no me queda claro es si el gato, con un miedo evidente, lo acompañará en su viaje o simplemente atestiguará la partida de su amo.

Al lado hay tambien dibujos de mounstros y serpientes, obstáculos con los que sera inevitable encontrarse en el transcurso del camino. No existe conquista sin haber vencido algo. Y que me dicen del dibujo del paisaje de la pintura, como si el niño la hubiera trazado dias antes y habria planeado la travesia para esta noche.

Junto a las pinturas de madera, las acuarelas y la maquina de música que nunca estorba esta el tutor e influencia indiscutible de niño, el mago Merlin de quien se dice fue hijo de una mujer célibe y de un demonio, otros hablan de que fue procreado sin intervencion masculina, y mas apegada a la realidad se dice que fue hijo bastardo de un rey de Inglaterra. Como mago se dedico a atraer al hombre a la oscuridad pero al crecer hizo lo contrario, ¿sera que por eso esta didujado de espaldas a la luz siguiendo la oscuridad?. Tal detalle hace que su presencia en la pintura lo convierta en la conciencia del niño, el bien y el mal en esa batalla eterna que nos hace decidir o abstenernos. Ya no digamos que era un mago capaz de hablar con los animales, de hacerse invisible, controlar el clima y los elementos, interpretaba el vuelo de las aves y el rumbo de los peces, era el único hombre al que respetaban los dragones, era poeta y letrado. Ahora diganme ¿que niño no hace lo que hacia Merlin?, todos!.

Ese libro en el piso ocupa un lugar y tamaño considerable, creo que el niño lo ha convertido en un tipo de biblia para él pues hay paginas que ha marcado para recordarlas a toda hora. Ademas no hay mejor manera de inducir la imaginacion que con libros.


Del lado derecho “arreglé las cosas que simbolizan el viaje”:

Unos zapatos viejos que si hablaran contarian historias de lugares en los que nadie mas ha estado. Los baules llenos de secretos, revelaciones, artefactos y recuerdos, maletas que siempre te asombra su contenido, verdaderas máquinas de tiempo. Adentro, bajo el polvo, puedes encontrar esas piezas del rompecabezas que te faltaban para entender muchas cosas. Las maletas son, como decia Benedetti, “ladrillos para enseñarle al mundo como era mi casa”.

El barco es el rumbo, la expedición, la turbulencia insospechada. Y despues un busto del gran Homero, el rapsoda griego que viajaba de pueblo en pueblo cantando y recitando poemas, autor de la Iliada (que narra la gerra de Troya) y la Odisea (la vuelta a casa de Odiseo despues de diez años) las mayores historias épicas de la literatura. Arriba de Homero hay un esqueleto que significa el último viaje, que yo lo entiendo como la última de las consecuencias, la presencia permanente.

Hay una ágila disecada en lo más alto de los tiliches en posición amenazante, mirando directamente al niño esperando el mínimo error para aprovecharlo y marcarle el atajo que uno siempre espera encontrar. Símbolo de magestad y victoria, insignia militar y emblema de los emperadores. Al final del día es el espiritu de orgullo que te motiva a terminar.

Esta también una jaula para aves con su ventanilla abierta, ahí la metafora habla solita. Del telescopia ni se diga, herramienta basica para leer las estrellas. Y por ultimo el globo terraqueo mostrando el continente africano donde se cree es la cuna de la humanidad.


“Mi objetivo era crear una tensión entre los dos mundos” dice Lieske, y a mi ya me puso nervioso. “He formado un camino en zig zag de la pintura a las alfombras sobre el piso del ático que conducen al espectador invitandolo a aventurarse sobre un viaje mas propio”.


Finalmente aparese el niño, ¿de que esta hecho el protagonista?, la bola de estambre me dice que es inteligente con lo que le es posible, ha tomado una desición, la ha planeado con sus mas pequeños detalles, sabe sus consecuencias y aunque dejo el miedo atraz ha necesitado de un acompañante (oso de peluche) que le escuche y le aconseje en momentos difíciles, ese alguien deve ser de su entera confianza, que conosca sus debilidades y sus defectos para poder asertar con su opinión, deve ser condesendiente y a la vez franco aunque duela. No le busquemos más, ese oso de peluche somos nosotros mismos.

¿Que mas traera en su mochila?, algunos caramelos para apasiguar a las bestias?, un sandwich de cajeta para recuperar fuerzas?, una caja de cerillos por si cae la noche?, no lo se, pero el niño ya apagó la vela, quito la tela que cubria el cuadro y estoy seguro no regresara hasta haber logrado o encontrado aquello que le quita el sueño.

¿Que es lo que ha soñado?, eso si no lo sé.