viernes, 22 de octubre de 2010

Viejos por afuera, nuevos por adentro.

Familia, apenas me reporto porque apenas estoy encontrando tranquilidad, ya hay menos aungustias y mas moneditas en la alcancia. Sigue habiendo deudas pero ya vemos la luz. La semana pasada tocamos fondo, los hijos nadando y divirtiéndose en la superficie mientras los papas aguantando laespiración a 100 metros de profundidad. Verdaderamente desgastante!. Creo que hasta se me ha caído el pelo de tanta preocupación. Pero esto ya estaba apalabrado antes de salir ¿no es cierto?, estaba apuntado al ladito del mapa de nuestra vida, como una notita perdida en letras chiquitas, paresia sin importancia, casi casi como una profesia: “...y tu César y tu esposa y tus hijos y tu suegra pasaran angustias y le sobrevendran calamidades, sudaran la gota gorda y les lloverá sobre mojado y no sentirás lo duro sino lo tupido, es la expresión de tu Dios Jehova....


Aunque hubiese querido escribirles la incertidumbre no me dejo, traía la profesia bien metida en la cabeza y nadamas estava esperando que se cumpliera. Ahora les platico como me ciento después de ese doloroso y grandioso santo madrazo, que algunos decentemente le dicen “empezar de cero”.


Voy por mi tercera semana en mi nuevo empleo en la nueva ciudad donde vivo, nunca había tenido tantas cosas nuevas en tan poco tiempo, y no son las cosas nuevas lo que emocionan, sino las cosas que siempre has tenido desde que las encontraste. Hay les va el ejemplo.


Cuando llegue a Cancún me baje del avión y encontré un lugar desconocido, nuevo, emocionante. La persona que me recibió era también desconocido, no tan nuevo y no tan emocionado. Era mi suegro.

Tenia aproximadamente (si exajero me corrigen) mas de diez años que no nos tratábamos, nuestra poca comunicacion había sido siempre simple, cordial, llevando a cabo el protocolo suegro-yerno al pie de la letra. De solo imaginarlo empezaba a causarme shock el hecho de pensar que íbamos a convivir permanentemente, mañana tarde y noche, desayuno, comida y cena.

Entrados los días me involucre en el arte del cableado, de las pinsas y los interruptores. Lo primero que aprendi fue a anteponer la palabra “pinche” antes del sustantivo, es decir, antes de pronunciar cosa, lugar o persona. Ejemplo: pasame ese pinche cable” o comunicame al pinche hotel”. Ese aprendizaje no fue complicado, hasta me pareció práctico cuando estas en la pinche chinga loca.

Aprendí a convertir wats en volts, amperes en wats y HP (caballos de fuerza) en volts, simplemente con esta formula: AxV, y bajo el antaño lema de“las letras con sangre entran”, me la tuve que aprender de afuersitas. Lo que al Inge le costo un semestre a mi me tuvo que costar unas horas.

Me enseño como son los Tranformadores por dentro y yo aprendi a que siempre te deben sobrar tornillos cuando los cierras (?). Me enseño que la corrienteeléctrica de una casa es de 127 volts y yo descubrí por mi mismo lo que se ciente una descarga de 220 volts. Hicimos labor de campo a pleno sol (38oC) ytambién dentro de un congelador de carnes (-10oC), habrimos Subestaciones completas, Tableros Generales, Centros de Motores, y también cambiamos la resistencia de una parrilla. Y como todo buen descendiente de ingleses tomamos nuestra cervecita de las 3 de la tarde.


Moraleja familia: lo nuevo llega empujado por lo viejo. Asiesque imaginense, literal y simbólicamente se me cruzaron los cables.

La playa con su arena de talco, el sol y su espectaculo cuando se pone, el bochorno y un vaso con hielos, el mar con todo y su respeto, son cosas quevenían incluidas en el paquete, esas cosas solo complementan las ocho horas que ahora duermo, la comida y las horas que comparto con mis cuatro vidas; el bajo, casi nulo, nivel de estres y los proyectos que hay que desempolvar.


Ahora que vuelvo a empesar me doy cuenta de la necesidad de mis cosas viejas, o mejor dicho, mis cosas menos nuevas, las consentidas, las que no sabes donde están pero sabes que las tienes. Esas cosas son ustedes.